¿Prisión o libertad?
Hola, hola queridos lectores. ¿Se preguntarán qué vengo a traerles hoy? Pues si, desde mi humilde punto de vista, este en concreto, es un tema bastante importante.
Ya hemos pasado por el viaje, los trámites, el primer empleo y ahora... viene lo más importante, despegarnos de ese amigo, familiar, vecino etc que nos abrió las puertas de su casa y sumergirnos en el desconocido mundo de compartir piso con desconocidos.
Creo yo, que cuando te vas de tu zona de confort, esto es algo que asumes, algo a lo que le temes pero que... sabes que tarde o temprano tendrás que afrontar. Pues bien, tanto en Europa como en cualquier otra parte del globo terráqueo, una de las opciones más económicas para poder vivir "solo" es compartiendo piso.
Pues resulta que, si bien es cierto que es la más económica, tampoco es menos cierto, que no es la más cómoda o al menos no en mi caso, claro está.
Ya en la entrada anterior, les hablé de aquél curioso monstruo llamado 1.60 pues bien... si sigues colgando de él, a menos que tengas o mucha suerte o mucho dinero, será realmente difícil que puedas conseguir un alquiler digno en un lugar decente solo para ti así que... es ahí, dónde empieza esta nueva aventura llamada "la búsqueda de una habitación con buena gente".
He de admitir, que mi primera experiencia fue de terror y no se lo desearía a nadie pero, como he dicho en entradas anteriores, son experiencias y de ellas se aprende. Entonces... debes tener en cuenta, que cuando compartes piso, te debes adaptar a esas personas que estaban ahí antes que tú, a un horario para usar el baño, a otro horario para cocinar, para lavar, e incluso tienes un pequeño espacio dentro de la nevera que reduce tus idas al supermercado en una pesadilla.
Pero así como hay malas experiencias, también hay buenas. Como comentaba antes, mi primera experiencia fue de pena, pasé un miedo terrible, sin embargo, ya la segunda vez fue mucho mejor.
Si bien es cierto que no hay nada cómo la comodidad del hogar, a veces, nos vemos obligados a pasar por estas situaciones. Conocerás gente mala pero, con la experiencia de tu primera vez, la segunda vez ya se torna menos terrible; sabes más o menos detectar la clase de personas, intentas analizar mejor la zona y finalmente, te decides por el lugar que será tu hogar durante mucho tiempo o no, pero te aseguras de que tu estancia está vez, sea lo más cómoda posible.
En cualquiera de los casos, mi recomendación es que si está en sus posibilidades , se tomen el tiempo de visitar varios lugares, hablen primero con las personas que viven en el piso y escojan el que crean que se adapte más a sus personalidades por que a fin de cuentas, vas a convivir con esas personas casi todo el día.
Y así, feliz tarde de domingo.
Ya sabes, si te gust

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